miércoles, 15 de septiembre de 2010

Marasmo

Hay días en que te pilla el toro y no hay nada que hacer. Desde primera hora de la mañana, he desplegado mi innata y prácticamente infinita capacidad para la dispersión y así sigo. Este, que es un dato importante para conocer la razón de por qué empecé y sigo escribiendo este blog, me ha imposibilitado esta mañana para escribir algo coherente. Tampoco me han ayudado los titulares, ni grandes ni pequeños, todos demasiado manidos ya.
   Nada nuevo en el horizonte.: Zapatero rechaza nuevas líneas de crédito a los ayuntamientos, los preparativos del 29-N siguen viento en popa con todo el "respeto" del presidente, aumenta la tensión dialéctica en el rifi-rafe entre Francia y la UE, nuevas muertes en Afghanistán y, lo que me ha parecido más sospechoso con vistas a un futuro próximo, si es que existe: la velada amenaza de Emilio Botín, presidente del Santander, frente a un posible impuesto a la banca. Dice Botín que retrasará la recuperación, lo que se traduce, a mi modesto parecer,  en que la banca retraerá aún más si cabe el crédito a empresas y particulares.
   Olvidado el slogan publicitario que tanto bien hizo al turismo y al consumo en su día de que El cliente siempre tiene la razón, ¿con qué armas contamos cuando las entidades financieras tienen el mango por la sartén? Sólo podemos esperar que el 29-N haga un tiempo suficientemente bueno para un reivindicativo paseo y no lleguemos a casa calados hasta los huesos.