miércoles, 20 de octubre de 2010

Como decíamos ayer...

Éxtasis de Sta. Teresa, de Bernini
Con esta frase, Fray Luis de León retomaba sus clases en la universidad de Salamanca después de haber sido condenado a unos años en la cárcel por el Santo Oficio. Su delito: traducir a “lenguaje vulgar” el libro bíblico del Cantar de los Cantares, que si en hebreo pasaba más o menos inadvertido, en la lengua del pueblo resultaba incendiario. Ni la santa Santa Teresa de Jesús pudo resistirse, años después, al éxtasis que le producían sus versos.

   Seis siglos más tarde, muchos valientes, y otros por obligación, hacen cola en el Inem y los catedráticos de la teología predican desde sus despachos el advenimiento de una nueva religión: el Mercado y su reino todopoderoso. Lógicamente, no están por la labor de traducir a “lenguaje vulgar” los Presupuestos, la reforma laboral ni la reforma de las pensiones, Cantares de los Pesares que, como virus, eliminan la memoria de nuestro disco duro desde un simple USB.

   Nuestros representantes en la tierra, que podrían hacer una traducción más o menos coherente, no están por la labor. Pero para que no les tilden de blandos, anuncian manifestaciones y una iniciativa legislativa popular, sin ira, políticamente correcta en son de bienvenida a los recién llegados. El problema es que el Cantar de los Pesares sigue en hebreo, o arameo que para el caso…, y sólo lo entienden unos pocos monjes priores de la nueva Religión. Menos mal que existen otros dioses paganos y omniscientes.

martes, 19 de octubre de 2010

El buen vecino

Francia aborda hoy la sexta jornada de huelga, cada vez más feroz, desesperada y con más adeptos, contra la reforma de las pensiones. El objetivo se centra donde más duele: dejar la economía sin fuelle y paralizar el engranaje de la apisonadora que aplasta un estado del bienestar oxidado por falta de mantenimiento. Frente a frente: Sarkozy, que es fuerte y lo sabe. Tiene motivos. No hace mucho lo demostró a la todopoderosa Comisión Europea, ganándose el respaldo de los Veintisiete a la aparatosa y desafortunada expulsión de gitanos y, de paso, dejando malparada la credibilidad de sus oponentes.

La reforma francesa tiene previsto aprobarse mañana o el jueves. “¿Cuándo construyó Noé su arca? Antes del diluvio…” Aquí, en el piso de abajo, la protesta se hizo tres meses después, ya con el agua al cuello y ahogados en esos sentimientos tan patrios del fatalismo, el individualismo, el conformismo y el resentimiento. Pero qué esperar cuando la prohibición de los toros en Cataluña generó más debate y derramó más tinta y mala uva que la comedida huelga del 29-S que, de tan tibia, aburrió tanto a las ovejas que amenazó, durante unos días, con paralizar la producción de queso.

lunes, 18 de octubre de 2010

Necesarios

La morosidad en la banca vuelve en España a los niveles máximos de hace 14 años, y eso pese al sacrificio llevado a cabo por nuestras entidades (de las más saneadas de Europa) cerrando grifos y desahuciando a quienes no pueden pagar las abusivas hipotecas que tan inconscientemente se pidieron y tan alegremente se concedieron. Con un índice de desempleo del 20%, cada vez son menos los que pueden asumir los excesos del pasado. Pero no hay que perder el norte. Lo que se dibuja como un drama de la banca, lo es en realidad de los ciudadanos. De aquí y de allí, que la miseria no conoce fronteras.

   Muchos de los que un día dejaron atrás parte de sí y salieron en busca de un mundo más justo encuentran ahora en este país de sombras oblicuas poco más que desesperación. El espejismo de una vida más próspera se desvanece con la misma rapidez que estalla en el aire una burbuja vacía al contacto con la realidad.

   “Pues que se vayan, no los necesitamos” es la letra del hilo musical de aeropuertos y estaciones de tren con rutas internacionales. Pero sí los necesitamos, y mucho. España tiene ahora unos ocho millones de pensionistas. En 2025, está previsto que lleguen a 15 millones, algo que hará insostenible el actual sistema de pensiones y el estado del bienestar a la noruega que nos dijeron que era posible. A eso hay que añadir que el consumo sanitario se disparará, dado que nuestros futuros pensionistas no tienen en agenda ni morirse en cuanto se jubilen ni irse a vivir a un entorno inasequible a sus bolsillos.

   La solución pasa porque el número de trabajadores, con sus correspondientes contribuciones a la Seguridad Social, crezca en unos siete millones de personas, calculan los expertos. Pero si el país sigue tan estéril en procreación como en ideas, 4,5 millones deberán venir de fuera porque aquí el susto financiero ha vueto a bajar la tasa de natalidad a 1,07 niños por cada cien habitantes. Así que no sólo son necesarios, sino que forman parte de nuestro futuro y nuestros deberes para los próximos años es garantizárselo también a ellos. Lo llaman multiculturalidad y va más allá de los bailes regionales.

domingo, 17 de octubre de 2010

Domingo

Qué hacer cuando el enemigo acecha y se manifiesta en el momento menos pensado. Cuando te reprocha desde el otro lado del espejo que ni siquiera eres un digno rival para él. Te recuerda tanto a alguien... Qué hacer cuando eres una pieza extraviada de un rompecabezas, que una mano que también te recuerda a la de alguien, metió por error en una caja que no es la suya. Cuando, al abrir los ojos, descubres que lo que crees un movimiento hacia delante es, en realidad, un esfuerzo denodado contra las agujas del reloj, un avance destinado como cada día al fracaso.

   Sólo queda desviar la mirada, pasar a la ducha, salir a comprar el diario, desayunar, escribir, pegar las esquinas despegadas de un mundo de papel diseñado con minucioso detalle y hacer acto de contricción, volviendo a jurar, como siempre, como nunca, con la misma convicción de la primera y la última vez, que la próxima será diferente, que no se repetirá este combate desigual, que habrá fuerzas. Cuesta respirar en caída libre (¿por qué la llaman libre si no somos dueños de la trayectoria, ni de la fuerza ni de la velocidad?). De cumplirse la ley, como hasta ahora, el choque contra el suelo deberá permitir coger altura de nuevo y agarrarse sin resbalar al trapecio de este circo, de este cerco… cada vez más pequeño y rodeado por las llamas.

sábado, 16 de octubre de 2010

Hambre de atención

Burkina Faso (Foto: Jessica Dimmock)
Hambrientos de atención. Así viven 195 millones de niños en todo el mundo cada año, según Médicos sin Fronteras. En su campaña Hambrientos de atención, señala que la mayoría  de los actuales programas de ayuda alimenticia a los países en desarrollo apenas combinan cereales fortalecidos de maíz y soja que, aunque alivian el hambre, no alimentan a un niño pequeño correctamente. La ONG pone en evidencia, así, la doble moral de los donantes internacionales, que llenan (no siempre) sus estómagos, pero no tienen en cuenta las auténticas necesidades nutricionales de niños y bebés.

   No es un acontecimiento mediático, no desplaza a la zona cientos de periodistas ni abre ni cierra telediarios, ni siquiera es información de relleno. La mirada social, que hasta un chimpancé podría manipularla con los conocimientos adecuados, no llega a desviarse del objetivo porque, en realidad, nunca lo ha tenido enfocado. Hoy, Día Mundial de la Alimentación, la situación es más esperpéntica si cabe.

   Alguien tendría que meter el miedo en el cuerpo a los mercados que todo lo rigen y decirles que, de continuar así la cosa, estos niños malnutridos hoy ponen en jaque el sistema capitalista que les venera. De mayores, nuestros niños invisibles carecerán de recursos y no serán capaces de entender ni valorar la avalancha de productos sobrantes de todo tipo con que pensamos invadir sus estanterías para mantener nuestro nivel de vida. Y nosotros también seremos invisibles para ellos. Aunque involuntaria, esa será su venganza.

viernes, 15 de octubre de 2010

Nada que esperar

Escribo hoy con premura, con la misma que Gerardo Díaz Ferrán debe estar preparando las maletas para volver a su deprimido grupo empresarial y no menos que la que deben tener en los infiernos preparando su suite.

   ¿Qué añadir a lo dicho ya por los sindicatos ante su “desvergüenza”? “Impresentable, caciquil”… Pues que es ruín, despreciable, mezquino, avaricioso y, consecuencia de todo ello, mentiroso. Pero Díaz Ferran no defrauda porque tampoco se esperaba más del presidente de Air Comet y Viajes Marsans. Hasta hace no tanto tiempo, cuando aún bebíamos de las mieles de la prosperidad y antes de que la Comisión Europea propusiera ampliar la jornada laboral a 65 horas semanales (a razón de 11 al día, de lunes a viernes y otras 10 el sábado), desde el norte de Europa venía una brisa que abogaba por reducir la jornada para ganar calidad de vida y conseguir el pleno empleo. La propuesta, a la vista está, no ha hecho ancla en el poder político ni económico.

   Este catedrático de la villanía, de bajos modales y malas intenciones, ejemplifica a la perfección la soberbia y la prepotencia del poder. En esas esferas los amigos se quedan por el camino y sólo acompañan los intereses. La cuestión es qué oculta en la manga este heredero de la España más negra y retrógada, este fundamentalista neoliberal si sólo ver lo que sale a la luz es, de por sí, nauseabundo.

Me niego a poner una imagen de Gerardo Díaz-Ferrán. Mejor esto porque a nosotros también nos han declarado la guerra.

jueves, 14 de octubre de 2010

En deuda

Las familias y empresas españolas debemos más del 57% de lo que tenemos ahorrado a bancos, cajas y cooperativas de crédito. El Banco de España actualizó ayer unos datos que no son otra cosa que los de la miseria. Es pobre quien nada tiene, pero ¿cómo llamar al que mucho debe? Conducimos el coche de una caja de ahorros (urge aquí un cambio de denominación social), vivimos en el piso del banco, viajamos en vacaciones pero quien disfruta, y con intereses, es la sucursal y estudiamos, pero nuestros libros no dicen nada de que el rédito pertenece ya al pasivo del banco. Deudas que nos instalan en la certeza de que nuestra vida ya no es nuestra y pertenece a otros y nuestra alma fue vendida en su día al mismísimo diablo, el mejor postor…

Entrevista de trabajo en Ikea:
"Monte una silla y siéntese"
   Pero en realidad, tras la que ha caído y lo que se esconde bajo la punta del iceberg, ¿no deberían ser ellos, que provocaron esta crisis sin precedentes convirtiendo los sueños en bonos basura, los que están en deuda con nosotros? Bajadas salariales, despidos, recorte de un gasto público que financia los servicios elementales, reforma (como eufemismo de recorte) de las pensiones… Haciendo cuentas, la banca pierde pero, como siempre, la historia la cuentan los vencedores.

   El último reclamo publicitario de una conocida multinacional sueca reza: No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita. Esa frase devuelve la confianza de que un mundo mejor, no más rico en términos económicos pero sí más feliz, es posible. Y es que el diablo no descansa y, al final del día, acabamos con el carro lleno de básicos y preguntándonos cómo hemos podido vivir hasta ahora sin ese candelabro esmaltado…

miércoles, 13 de octubre de 2010

Ellos salen

El séptimo minero (Foto: Efe)
Van saliendo, sí, los 33 mineros que quedaron atrapados en la mina San José. A estas horas, todavía quedan 26 atrapados a 700 metros, pero todo va según lo previsto y salen poco a poco, apretados y respiran al fin... Si ellos pueden salir, ¿por qué nosotros no podríamos también empezar un movimiento de elevación desde esta sima cada día más oscura y asfixiante?
   Confianza. La de ellos en salir vivos y la de los de arriba en arrancárselos a la tierra. Organización: arriba y abajo, trabajando todos a una con un mismo objetivo. Empeño político y económico para todo llegue a buen puerto y los medios de comunicación, ojo excrutador, sin quitar ojo a cada movimiento ni a lo largo de una noche que empezó el 5 de agosto . Todas estas fórmulas bien pueden aplicarse aquí arriba a 11.000 kilómetros. Es cuestión de proponérselo y poner los medios adecuados, que no son los que van en contra de los derechos de las personas, para que nada de esto, ni lo de abajo ni lo de arriba, vuelva a repetirse. Es cuestión de Respeto, al fin y al cabo.

martes, 12 de octubre de 2010

Delgaditos

La crisis llega a la cesta de la compra básica y la venta de alimentos cae por primera vez, no ya en valor, que lo había hecho antes por la guerra de precios desatada con la irrupción de las marcas blancas, sino también en volumen. Al empacho por la macrobiótica dieta de noticias, pronósticos, opiniones y lamentos venidos de todas partes, se ha añadido la fritanga financiera y política que el consumidor medio ha tragado en los últimos (¿dos años ya…?). Y, con el estómago lleno de esas bilis, se impone el ayuno para purificar el cuerpo de tanta toxina.
   No hay una dieta generalizada, como no hay dos cuerpos iguales. Y, al igual que en los regímenes, no existen los milagros, aunque la moderación, también aquí, se erige como la más saludable y económicamente positiva de las salidas. No se trata de pasar hambre por ahora, que ya vendrá si no se sale de ésta hasta 2016 como pronostican muchos eruditos que antes callaron mientras saltaban las básculas. La cuestión es ganar unos agujeros a ese cinturón que tanto aprieta a muchos, demasiados ya.

lunes, 11 de octubre de 2010

Adictos

Miles de años de evolución nos contemplan pero, con todo, seguimos siendo animales de costumbres. De ahí a la adicción sólo hay un paso, más en estos tiempos consagrados al exceso. Todos somos adictos a algo, a alguien... pero no siempre es tan fácil no cruzar la línea.

   Hay personas que buscan toda su vida un asidero donde equilibrarse y parar a reparar golpes y desconchados. Viven en primera persona pero, cuando sus manos sólo atinan a dar palmadas al aire, se vuelven complemento indirecto. Vuelven a luchar, pero ya sin fuerzas y avanzando una nueva derrota en el fondo de un vaso. Por el camino, esquivan la caída apoyándose en asideros superficiales, en los últimos gadgets tecnológicos, el tabaco, las drogas, el trabajo, el café, las compras, la información meteorológica, su forma física, … los fármacos, y desde allí emprenden cada día un nuevo escape y una nueva rendición. Tras tanta huida, la vida se convierte en un caballo desbocado que les relega ya a simple complemento circunstancial. Llegado el momento, sólo hay que soltar esas riendas que ya no sirven de nada y dejarse caer por el precipicio de la más negra y profunda de las tristezas. Y empieza la más fascinante y desconocida de las escapadas, de ida, en clase turista, sin recargos por equipaje ni seguro.